¿Cuándo puede el banco cobrar comisiones de mantenimiento por cuentas bancarias?

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¿Cuándo puede el banco cobrar comisiones de mantenimiento por cuentas bancarias?

De un tiempo a esta parte, son varias las entidades bancarias que han decidido comenzar a cobrar comisiones de mantenimiento por cuentas bancarias de sus clientes. Se trata de una decisión unilateral que, en muchos casos, no se ajusta a la legalidad, por lo que tienes derecho a reclamar las cantidades que hayan podido cobrarte injustificadamente y negociar que dejen de cobrarse en el futuro. Eso sí, deberás tener claro cuáles son los criterios que rigen en estos casos para garantizar el éxito de tu caso. Si necesitas ayuda legal o una opinión profesional, puedes contactar con nuestros abogados especialistas en bancario en Barcelona y Girona.  Conoce cuándo puede el banco cobrar comisiones de mantenimiento por cuentas bancarias.

¿Cuándo puede el banco cobrar comisiones de mantenimiento por cuentas bancarias?

El pasado 24 de enero el Ministerio de Consumo y las comunidades autónomas acordaron un criterio único para considerar injustificado que una entidad bancaria modifique las condiciones de un contrato de forma unilateral, con el fin de cobrar comisiones, si la oferta comercial incluía las expresiones “sin gastos” o “cero comisiones”. Así, todas las autoridades de Consumo deberán tener en cuenta este criterio a la hora de resolver reclamaciones o iniciar expedientes sancionadores.

Es muy frecuente que las entidades financieras ofrezcan cuentas corrientes y de ahorro sin gastos de mantenimiento a cambio de determinada vinculación o uso por parte del cliente: un saldo mínimo, la contratación de algún producto, la domiciliación de la nómina o de la cuota de la seguridad Social en el caso de los autónomos, la domiciliación de recibos… Estos productos suelen comercializarse como libres de comisiones. Sin embargo, muchos usuarios han visto cómo recientemente (finales de 2020 y principios de 2021) su entidad modificaba unilateralmente estas condiciones, incluyendo nuevos requisitos (contratar seguros, fondos de inversión, tarjetas de crédito…) o modificando los pactados inicialmente.

El resultado es el cobro de una comisión que antes no existía, con el consecuente perjuicio para el consumidor.

En este contexto,  para que la modificación unilateral de las condiciones sea posible, deben cumplirse tres condiciones:

  •  El contrato debe recoger esa posibilidad. 
  • Además, la entidad debe justificar una “razón válida” para poder llevar a cabo cambios en el contrato, un concepto jurídico indeterminado que se interpreta de forma restrictiva a favor del consumidor.
  • La entidad ha tenido que informar al usuario en el plazo más breve posible, con al menos dos semanas de antelación.

Si estos tres requisitos se dan, el cliente tiene derecho a finalizar el contrato de forma inmediata y sin pagar una penalización. Eso sí, el Ministerio aclara que, aunque el banco pueda haber modificado las condiciones de un contrato cumpliendo con los tres requisitos anteriores, para las autoridades de Consumo prevalecerá el derecho del consumidor a exigir el cumplimiento de su contrato según lo indicado en las comunicaciones comerciales del producto. Según fuentes del Ministerio, consultadas por el comparador HelpMyCash, “lo que las autoridades de consumo han consensuado es que, aun cuando la entidad bancaria pueda haber llevado a cabo una modificación contractual de forma válida de acuerdo con lo anterior, prevalece el derecho del consumidor a exigir el cumplimiento de su contrato según lo indicado en las comunicaciones comerciales originales”.

El ministerio ha recordado que el consumidor siempre puede solicitar el contenido de una oferta comercial, aunque no figure expresamente en su contrato. Además, la entidad no podrá incluir cláusulas que impidan exigir el cumplimiento de la oferta. Por consiguiente, se considera abusiva cualquier cláusula que suponga la renuncia o limitación del ejercicio de derechos por parte de los consumidores.

En definitiva, si existe una modificación contractual contraria a la oferta comercial “sin gastos” o “cero comisiones”, el cliente puede exigir el cumplimiento del contenido íntegro de la oferta y la entidad no le puede exigir nuevas condiciones para seguir disfrutando de una cuesta sin gastos de mantenimiento.

El consenso se ha alcanzado en la Conferencia Sectorial de Consumo por el Procedimiento de la 8ª Conferencia, un sistema por el que el ministerio y las CCAA acuerdan interpretaciones uniformes de la normativa para todas las administraciones. En este caso, el procedimiento se ha iniciado a petición de la comunidad autónoma de Galicia, al pedir a la Dirección General de Consumo la interpretación de la normativa. El resto de comunidades autónomas pueden hacer observaciones. Si ninguna muestra su disconformidad, la interpretación pasa a ser definitiva y asumida por consenso.

¿Qué hacer si te han cambiado las condiciones de tu cuenta?

El primer paso es reclamar ante Consumo: la información del Ministerio asegura que “todos los usuarios a los que se les haya modificado de forma unilateral las condiciones de su contrato pueden reclamar ante la autoridad de Consumo competente, esto es, de su CC. AA.”.

Por otro lado, en caso de que se haya presentado la reclamación y se esté esperando a que se resuelva o simplemente no se desee reclamar, es conveniente valorar si compensa asumir la nueva vinculación exigida por el banco, comparándola con la que están ofreciendo otras entidades. Desde luego, lo que no debemos hacer es contratar productos que no necesitamos para librarnos de comisiones, ya que esta decisión puede salirnos más cara. Es importante hacer números, comparar y tomar decisiones tras solo tras haber valorado toda la información necesaria.



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