Coronavirus y concursos de acreedores: ¿Cómo hacer frente a la insolvencia de mi empresa?

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Coronavirus y concursos de acreedores: ¿Cómo hacer frente a la insolvencia de mi empresa?

El coronavirus está dejando tras de sí no solo una crisis sanitaria, sino también económica. Aunque la desescalada ya ha comenzado y empiezan a notarse sus efectos, son muchos los sectores que no se están beneficiando aún de ella, y lo cierto es que nos enfrentamos a tiempos de incertidumbre, uno de los peores enemigos de la estabilidad económica y la inversión. En el marco de empresas y profesionales autónomos (también en el de las personas físicas), las medidas adoptadas por el Gobierno para facilitar la liquidez no bastan en demasiadas ocasiones para garantizar la viabilidad de negocios y economías familiares. El resultado es un alza generalizada de los concursos de acreedores en toda España, también en comunidades como Cataluña.  Desde nuestro despacho te explicamos qué es el concurso de acreedores y cómo es la situación actual de cara a posibles insolvencias empresariales.  

Además, tanto si necesitas reestructurar tu deuda como empresa, profesional autónomo o persona física, te invitamos a ponerte en contacto con nosotros para analizar tu caso sin compromiso.  

Coronavirus y concursos de acreedores: ¿Cómo hacer frente a la insolvencia de mi empresa?

La situación actual ha generado un círculo vicioso de impagos e incumplimientos contractuales entre empresas y profesionales. A ello se le suma una caída generalizada de las ventas y de la prestación de servicios, ingredientes que están llevando a muchas empresas al borde de la quiebra. Para estos casos existe el mecanismo legal llamado concurso de acreedores, una solución que no tiene por qué acabar en la liquidación de la empresa y, por tanto, su fin. Con el concurso de acreedores es posible reestructurar la deuda, llegar a acuerdos para pagar a los proveedores y buscar salidas para seguir adelante.

Además, existe el deber de solicitar el concurso de acreedores ante un estado de insolvencia que impida a la empresa cumplir con sus obligaciones de pago ante sus acreedores. En general, la Ley Concursal obliga expresamente al deudor a solicitar el concurso de acreedores dentro de los 2 meses siguientes a la fecha en que hubiera conocido o debido conocer su estado de insolvencia. En el caso de una empresa, el administrador debe identificar el momento en que la sociedad entra en insolvencia: desde ese momento tiene la obligación de solicitar el concurso de acreedores en el plazo de 2 meses.

Cabe recordar que el concurso de acreedores es un procedimiento destinado a solucionar los problemas de insolvencia y falta de liquidez de un negocio, que busca, de un lado, el pago ordenado a los proveedores y, de otro, soluciones para conseguir la continuidad del negocio y evitar el fin de la empresa. En los casos en que no sea posible, se producirá su liquidación. También hay que recordar que el concurso de acreedores existe tanto para las empresas de cualquier tamaño como para autónomos y personas físicas en general (‘segunda oportunidad’).

En caso de hacer frente a un estado de insolvencia, lo mejor es solicitar ayuda legal lo antes posible para evitar irresponsabilidades y sanciones por ello. También, por supuesto, cuanto antes se actúe y cuanto más responsable sea la actitud del deudor, más sencillo será garantizar la viabilidad de la empresa y evitar su liquidación.

Ponte en contacto para ello con un abogado especialista en concursos de acreedores en cuanto sospeches de una posible situación de insolvencia, así como de cara a una posible reestructuración empresarial. 

Las medidas del Gobierno: moratoria concursal durante el estado de alarma

En el marco de los distintos paquetes de medidas económicas relacionadas con el coronavirus, el Gobierno ha tomado la decisión de aprobar una moratoria concursal: esto significa que se paraliza la obligación de declarar el concurso de acreedores en los dos meses siguientes a la finalización del estado de alarma. La principal consecuencia es dar margen (y un respiro) a las empresas de cara a una posible recuperación, a la vez que evita una avalancha de casos de insolvencia que podría colapsar los juzgados de lo Mercantil.

Así, hasta que transcurran dos meses desde la finalización del estado de alarma, los jueces no admitirán a trámite las solicitudes de concurso necesario que se hubieran presentado durante ese estado o que se presenten durante esos dos meses. La idea, tal y como lo resume el presidente de Aspac, Diego Comendador, en declaraciones a Efe, es dar «un tiempo a las empresas que sean viables pero que hayan caído en insolvencia por el estado de alarma para que se recuperen por sí mismas, sin ir al concurso”. Aún así, «como va a haber muchas que no puedan recuperarse del todo, el plazo serviría para no acumular de carga a unos ya saturados juzgados».